Qué Hacemos Mientras Llega la Vacuna.

Actualizado: 31 de dic de 2020



La humanidad atraviesa una terrible crisis, ocasionada por la aparición de un virus de alto grado de contagio y letalidad, en un ambiente social que ya había colapsado desde hace mucho tiempo. Encontrar una vacuna, por supuesto, es una solución inmediata que todos deseamos, pero el cambio de actitud de cada persona frente a la crisis, es un elemento mucho más importante en las soluciones de largo plazo que también serán útiles para evitar otras tragedias globales que ya se sienten próximas.


Sobre el origen del primer contagio, existen varias teorías populares, todas muy interesantes. Sin embargo, por encima de la conspiración o la manipulación de masas, la necesidad de protegernos todos del ataque de un enemigo común nos permite una lectura diferente de la relación de la humanidad con la Naturaleza. Esto nos obliga en primer lugar, a terminar la riña entre nosotros, ese es el más importante cambio de actitud.


De la calidad de nuestra relación con el Entorno Natural, depende el nivel de satisfacción que sentimos por la vida.


Desde antes de empezar a preocuparnos por nuestro enemigo común, ya estábamos en busca de la felicidad. Cada uno deseamos ante todo, ser felices, vivir una vida plena de satisfacciones en compañía de la familia, amigos y con ingresos suficientes, seguridad, educación, acceso a servicios de salud. Sin embargo, parece que hemos buscado en la dirección equivocada, ya que, aunque en el planeta hay suficientes recursos para todos, construimos una sociedad en la que para empezar, hay millones de personas que tienen que arreglarse con menos de dos dólares al día. Por otra parte, con el consumo inconsciente de energía fósil hemos incrementado la temperatura global hasta un nivel que, desde ya mismo representa un peligro evidente. Si para el 2030 no hemos logrado detener la producción de gases de efecto invernadero, la continuidad de nuestra especie será amenazada por un peligro tan grande, que esta pandemia será un juego de niños. En un orden social de este tipo, incapaz de tomar decisiones que beneficien a todos por igual, nadie puede ser feliz.


No podemos hacer mucho contra el virus, en tanto no dispongamos de una vacuna efectiva, que además no tenga efectos secundarios peores que el virus mismo. Pero podemos corregir el rumbo de la historia. Si queremos ser felices, no es buena idea tratar de volver a las condiciones sociales caducas. Empecemos mejor, por construir un nuevo orden social más compatible con las leyes de la Naturaleza.

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Joe Ramírez 2021
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